El Economista con problemas económicos
La ampliación de capital de 11.300.450 euros –Ecoprensa está valorada actualmente en 30,6 millones de euros- va a servirle a la compañía no tanto para la puesta en marcha de nuevos proyectos editoriales como para cubrir los gastos generados por el periódico desde su nacimiento, en febrero del pasado año.
Hay que considerar, por ejemplo, que El Economista cerró su primer año fiscal en junio de 2006, comprendiendo entonces tan sólo sus primeros cuatro meses de vida y no los habituales doce meses. Por aquellas fechas, el diario que dirige actualmente Amador Guerrero Ayora liquidó sus cuentas con unas pérdidas valoradas en dos millones y medio de euros.
Según las mismas fuentes, esas deudas hubieran sido asumibles si se hubieran cubierto las previsiones de ingresos. Pero Ecoprensa falló en sus cálculos. De hecho, un anunciado Suplemento de fin de semana tuvo que ser suprimido y finalmente no vio la luz por falta de dinero. Todo esto, a pesar de que se había llegado a contratar a un equipo de profesionales que, durante un tiempo, estuvieron realizando algunas maquetas.
El caso llegó a ser tan angustioso que la compañía se quedó sin circulante para hacer frente al sueldo de los trabajadores, una plantilla profesionalmente muy cualificada, de primer nivel y con unas nóminas elevadas. Alfonso de Salas visitó entonces a varias entidades bancarias solicitándoles un crédito que le permitiera resolver esta situación. Finalmente, un banco acudió a la llamada y pudieron salir airosos.
En El Economista ha saltado ahora la alarma al comprobar cómo los ingresos por publicidad del primer semestre del año no están siendo los que se esperaban. Este hecho quizá esté provocado por los descuentos destinados a los anunciantes. El carácter de difusión mixta que ha adoptado el diario económico favorece que se puedan hacer reducciones de hasta el 80% del precio inicial. El caso de la difusión mixta tampoco estaba previsto en los cálculos realizados en el nacimiento de la cabecera. Las necesidades han obligado a adoptar esta medida.
ECD se ha puesto en contacto con El Economista para conocer más detalles de esta ampliación de capital. Un portavoz oficial ha negado que la operación esté relacionada con las deudas contraídas. En el periódico se muestran “optimistas” de cara al futuro y aseguran que la razón de esta ampliación es acometer “nuevos proyectos”. “Tenemos los próximos cinco años cubiertos”, advierten.
Desde nuestras Asociaciones deseamos de corazón que “EL Economista” supere estre bache económico y se sitúe en breve a la cabeza de las estadísticas de ventas de todos los médios de información económica. Realmente nos parece un diario inmejorable y como comenta habitualmente nuestro Presidente D. Juan Paniagua, el mejor y más veraz de todos los que se publican en España. Además nos consta que trabaja con una claridad y una transparencia sin igual. Nos gusta “El Economista”. Adelante…