La elección de Rodolfo Chikilicuatre puede acabar en los tribunales
Afirma Carmen Tomás en Elsemanaldigital que la elección de Rodolfo Chikilicuatre para que represente a España en el Festival de Eurovisión, algo que a muchos les hace mucha gracia, pero que es absolutamente lamentable y patético, puede acabar en los tribunales.
Los concursantes eliminados están pensando querellarse contra TVE si no anula la selección, y pesan sobre el director general de la cadena pública, Javier Pons, acusaciones graves por beneficiar a El Terrat, la productora de Buenafuente, donde fue director antes de llegar a TVE.
La verdad es que todo el proceso huele a tongo o a algo más serio, y es una muestra más de la connivencia entre Televisión Española y los amigos de La Sexta. ¿Cómo se entiende que la televisión pública, miembro de la UER (Unión Europea de Radiodifusión), ceda los derechos de imagen y autor que genera el festival a una productora privada, la de Buenafuente, a la que da asilo en su programación?
Esto en mi pueblo tiene un nombre, pero lo dejo a su valoración. Los hechos son claros y no admiten duda. El director general de TVE, Javier Pons, tiene entre sus funciones lógicamente todo lo tiene que ver con la preparación y emisión del Festival de Eurovisión y por supuesto con el negocio que genera un evento de este tipo y que son muchos millones de euros.
El humorista trabaja para La Sexta, la cadena de los amigos de Zapatero. Y, aunque es verdad que fue el elegido por Internet y por llamadas telefónicas, llegó hasta allí porque TVE se lo permitió. Las bases del concurso, archiconocidas, no admiten canciones con letras que hagan referencia a cuestiones políticas. Y Baila el chiki chiki, la canción -por llamarle algo- que nos representará si los tribunales no lo remedian, lo hace hasta el punto de que ahora hay que cambiar la letra.