Hola Carmen,
Pues no es una cosa del PP que los bancos tengan que vender los inmuebles por debajo de su precio de valoración, es que la tendrán que hacer por presiones del resto de Europa ya que España tiene sus cuentas falseadas por culpa de los bancos que tienen los activos sobrevalorados en más del 300 % y declaran sus cuentas incluyendo esos activos. Todos están con cuentas negativas y aguantan el tipo con esos datos falseados. Cuando se destape el asunto, si alguien no lo soluciona, nos podremos ver como se vio Argentina no hace mucho. Es el fin más claro que nos espera, salvo que ocurra un milagro.
Yo no creo que ese milagro ocurra así como así, pero si es cierto que debemos cambiar y probar a costa de lo que sea. En España se ha estado tirando el dinero a “diestro y siniestro” como si fuese un juego y nos han arruinado. Piensa que nada más llegar PSOE vendió gran parte de nuestras reservas de oro y ahí ya empezó la caída en picado, hasta agotar todas las reservas, incluidas las de las Seguridad Social y las pensiones. En este sentido hay que reconocer que la mayor culpa la tienen las comunidades autónomas, ya que se han estado gastando el dinero de Sanidad en otras cosas olvidando que el saco tiene fondo y el fondo está ahí.
Esperemos que alguien inteligente rescate a España antes de ese momento llegue. Está claro que los españoles tienen el cerebro lavado por los dos partidos políticos que se reparten el poder, pero es cierto que la nube está flotando sobre nuestra cabeza y la tormenta está a punto de descargar sobre España.
Haría falta un partido capaz de llevar a los Tribunales a Zapatero y sus Ministros, por malversación de Fondos Públicos y meterlos a todos a la cárcel. Lo mismo habría que haber hecho con Felipe González que también nos dejó en la ruina antes de irse, gracias a la banda de delincuentes de la que estaba rodeado (muchos entre rejas aún). Esta no es una cuestión de partidos. Yo no soy del PP, ni del PSOE. Ni siquiera de lo que queda del comunista, ahora unido a los verdes, partidos ambos desesperados por recuperar algo del pasado, que ya no volverá, aunque aún cuentan con el apoyo de los resentidos del Franquismo. ¿Qué pinta el Comunismo en la sociedad actual?
Todo ese cuento de la Alianza de Civilizaciones, Memoria Histórica (estamos en espera de que reclamen la nacionalidad española los descendientes de “andalusíes”, con los mismos derechos que los descendientes de emigrantes de toda Sudamérica e incluso de las brigadas azules, etc.). Lo que junto con la integración y muchas más zarandajas, unidas a la demencial megalomanía del Sr. Zapatero, administrador único y tirano de los bienes de un país, hasta no hace mucho rico y considerado la cuarta potencia económica Europea y octava mundial, han conseguido que la nacionalidad española sea como las clásicas réplicas de los carnets de conducir que te venía cuando comprabas una cartera: “Todos teníamos una o varias”, con las que jugar a ser mayores y poder conducir. Así estamos en España, con medio mundo esperando a que les caiga del cielo el dinero para pagarse el viaje a España y presentar su recién estrenada nacionalidad en cualquier oficina de Servicios Sociales para que nos hagamos cargo de ellos, de su familia, sus parientes lejanos y hasta del pobrecito minusválido, primo de no sé quién, pero que también colará una vez estén en España.
Ser español, hasta no hace mucho, era considerado un privilegio. Hoy día, ser español es ser un pobre pedigüeño, limosnero europeo, si más oficio que vivir de la beneficencia y las ayudas sociales, a costa de los pocos que trabajan. El problema es que los pocos que trabajan, están exprimidos por impuestos y, encima, con sueldos de los más bajos de Europa.
España ha pasado de la España de Aznar a la España de los limpiabotas, en la que se tendrán que revivir medios de vida antaño desaparecidos, pero eso sí, cotizando y pagando impuestos, para mantener a los millones de advenedizos, a los que Zapatero y sus inútiles colaboradores, han comprado el voto con nuestras reservas sociales.
Lástima damos y más lástima daremos, como el Crack llegue y nuestro dinero no valga ni para comprar pan. Por lo menos esperamos que muchos salgan corriendo a disfrutar de lo que han puesto a buen recaudo en sus países de origen y nos dejen vivir en paz, una vez consigamos quitárnoslos de encima.
Pepito “leches” (las que Zapatero me ha “dao”).
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